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Rabi Shlomo de Radomsk

Caratula:

Rav Shlomo Carlebaj

IÁJAD – KULAM  KEDUSHÁ

JUNTOS – TODOS SANTIDAD

CUENTOS

Hay una historia muy profunda. Es para padres. En especial para padres.

Ustedes saben, que todos los Tzadikim, antes de aceptar sobre sí mismos la ardua tarea de ser líderes del pueblo de Israel, necesitan recibir la ordenación Rabinica de uno de los Tzadikim, de uno de los justos de la generación, de uno de los grandes …

No es como ahora que van a la “Yeshivá” y reciben de allí una carta … “un pasaporte” de Munkatch, un papel donde está escrito: “Tú eres un genio, tú eres un Tzadik, puedes ser un Rabino en el Pueblo de Israel” … y con esto se terminó la preparación …

Cuando llegó el momento en que Rabi Shloimele de Radomsk – que fue uno de los más grandes Tzadikim -  se transformase en Rabino,  los Jasidim lo presionaron y entonces él les dijo: Yo debo recibir permiso, autorización y ordenación, del más anciano de los sabios de la generación, el Rabi Jatzkel de Kozmir.

Él pensaba así: El Rabino Rabi Yejezkel de Kozmir era el único que quedaba de los alumnos del Jozé de Lublin. Eso no es algo simple.

Todos sabían que Rabi Yejezkel de Kozmir tenía “Ruaj Hakodesh” (espiritu sagrado) como nunca hubo aún, y cada vez que le pedían un consejo él miraba sus manos.

Entonces le preguntaron: Sagrado Rabino, ¿qué costumbre es esa de mirarse las manos?

Él les contestaba: Está escrito en la Torá: “Y en las manos de tus servidores los profetas está escrito” …

Esto no es algo simple.

Cuando le preguntaban algo, él les decía: y en Tu Torá está escrito … todo está escrito en la Torá …

Entonces Rabi Shlomo de Radomsk le dijo a uno de sus grandes Jasidim: Hazme un favor, viaja a Kozmir y observa cómo es allí el Shabat. Mira si es un lugar para que yo vaya el próximo Shabat. Quizás pueda recibir allí mi ordenación de nuestro sagrado Rabino de Kozmir …

Pero sólo te pido una cosa – no digas que eres de Radomsk, no digas nada sobre mí. Hazlo todo de la forma más discreta posible …

Aquel Judío fue a Radomsk. Ustedes saben que con los Tzadikim, todo aquel que quiere pasar Shabat con el Rabi, debe ir antes del Shabat sagrado y decirle “Shabat Shalom” al Rabi, y entonces él sabrá si se puede quedar en Shabat …

Así aquel Judío llegó a Kozmir, y junto con cientos de Jasidim fue y le dijo Shalom al Rabi Yejezkel de Kozmir. Él intentó pasar lo más rápido posible, para evitar que el Rabi le pregunte de dónde viene.

Pero el “Kozmirer” con su espíritu sagrado, le tomó la mano y le dijo: ¿De dónde eres?

De Radomsk … Ah, muy bien. ¿Tienen allí un Rabi (título que se le da a un líder Jasídico)?

Él le contestó: No, tenemos un Rabino (“formal”, no un líder jasídico) …

¿Cuál es su salario?

Él le dijo: seis rublos.

Y el “Kozmirer” comenzó a reírse: Seis rublos … con eso es difícil vivir …

¿Cuántos hijos tiene?

Seis hijos y dos hijas.

¿Entonces tú dices que él es un Rabino y vive con seis rublos? ¿Estás seguro de que él no es un Rabi y recibe también un poco de dinero de los “Kvitlaj”? (cartas con pedidos que dejan las personas al Rabino y que vienen acompañadas de una contribución).

El “Kozmirer” se rió con todo su corazón, y el Judío comenzó a sentir miedo del iluminado rostro del “Kozmirer”.

Le dijo entonces el Judío: No, no, él es solo un Rabino …

Seguro que ustedes saben, que en aquellos días se escribían las “condiciones” de compromiso para el casamiento, cuando los niños todavía eran pequeños, cuando tenían tres o cuatro años.

Él Rabi le preguntó: ¿Ya escribió las “condiciones” del compromiso para el casamiento de alguno de sus hijos?

Él le contestó:  Sí, ya escribió las “condiciones” de su hija Feiguele, para casarla con el hijo de uno de los Tzadikim …

Y él de nuevo le preguntó:  ¿Cuánto dinero dijo el Rabi de Radomsk que iba a dar como dote para el casamiento?

Y el Judío, ya derretido de temor, le dijo: Rabi Shlomo prometió a la pareja seis mil rublos …

El Rabino de Kozmir dijo: ¡Qué! Seis mil rublos, de seis rublos por semana, y seis hijos y dos hijas. ¿Estás seguro de que no es un Rabi?

Y el “Kozmirer” se reía todo el tiempo, y el Judío permaneció allí parado con muchisimo miedo …

En la noche del sagrado Shabat, el Judío pensó: Ya pasé por esto una vez …

Después de la Tefilá todos dijeron el “Shalom Aleijem” y entonces el Rabi llamó otra vez a aquel Judío diciéndole: ¿De dónde eres? … (Como si no lo hubiera vista jamás) -

Ah, de Radomsk, muy bien. ¿Tienen un Rabi? …

Él le contestó: No, tenemos un Rabino.

¿Cuánto es su salario?

Cada vez que decía la palabra “seis” – seis rublos, seis hijos, seis mil, el “Kozmirer” se sonreía …

El Judío – pobrecito – ya no tenía fuerzas.

Él pensó, que de seguro, mañana por la mañana ya no le podría hacer las mismas preguntas otra vez. Pues ahora ya lo conocía …

Después del rezo del Shabat por la mañana, el Kozmirer se comportó nuevamente cual si jamás lo hubiera visto …

Le dijo entonces: “Shabat Shalom” Judío, ¿de dónde eres?

De Radomsk.

¿Tienen un Rabi?

No, sólo un Rabino.

Y otra vez lo mismo.

El Judío ya no tenía fuerzas – pero quería participar de la “Seudá Shlishit” (tercera comida de Shabat, el sábado por la tarde) …

Después de la “Havdalá”, pensó entonces el Judío: si él me hace esto otra vez, entonces yo me desmayo. Ya no tengo fuerzas.

Después de la “Havdalá”, como si nunca hubiera hablado con él, otra vez le preguntó: ¿De dónde eres?

Y el Judío le contestó:

De Radomsk.

¿Tienen un Rabi?

No, tenemos un Rabino.

¿Cuál es su sueldo?

Lo mismo: seis rublos, seis hijos, dos hijas …

Y el Judío pensó: Yo no sé, o es un gran Tzadik o cayó la vejez implacablemente sobre él …

Y aquí, señores míos presten atención:

El “Kozmirer” le dijo entonces: Cuando regreses a tu Rabi, dile en mi nombre que yo me acuerdo de él cuando estuvimos juntos con el Jozé de Lublin …

En ese instante, le quedó claro a aquel Judío, que el “Kozmirer” – pobrecito- ya no estaba cuerdo, porque cuando el Jozé de Lublin falleció Rabi Shloimele de Radomsk tenía solemente cuatro años …

¿Cómo le puede decir que estuvieron juntos en lo del Jozé de Lublin?

Aparentemente – pobrecito – ya no diferencia entre el día y la noche …

Entonces decidió que no le iba a contar nada al Rabi de Radomsk. Pobrecito, él “Kozmirer” ya no es normal. ¿!ué se puede decir? ¡No va a poder recibir su “ordenación Rabínica” de él!

Cuando regresó a casa, el Rabi de Radomsk lo presionó:  ¿Qué te dijo?

Él le contestó: Nada en especial …

El Radomsker le dijo: Yo te ordeno que me digas, tengo que saber cada palabra que salió de su sagrada boca.

Entonces comenzó a contarle: Él me pregunta de dónde soy. ¿Tienen un Rabino? ¿Tienen un Rabi? Seis rublos, seis hijos, seis mil …

Después el Judío le dijo: Yo no le quería contar, pero usted debe saber que él ya no está cuerdo. Le envía saludos, y dice que lo recuerda de cuando estuvieron juntos en lo del Jozé de Lublin …

Cuando salieron aquellas palabras de su boca, Rabi Shloimele casi se desmayó …

¡Ay, Guevald, qué espíritu sagrado que tiene el “Kozmirer”! … ¡Qué espíritu sagrado, es verdaderamente de no creer!

Debes saber, le dice el Rabi de Radomsk a aquel Judío, que cuando la última nieta del Jozé de Lublin se casó, habían allí miles de personas, miles … era imposible acercarse al Jozé de Lublin.

El banquete fue hecho en una casa, y alrededor de la casa habían miles de Judíos con velas y antorchas. Yo tenía cuatro años y estaba sentado sobre los hombros de mi padre, y yo también tenía una vela en mi mano … Tenía sólo cuatro años …

De pronto, salió el Jozé de Lublin y a su lado estaba Rabi Jatzkel de Kozmir, el más grande de sus alumnos …

Yo todavía tiemblo al recordar aquello … Tuve el privilegio de ver al Tzadik de la generación, al Jozé de Lublin, junto al más grande de sus alumnos, el sagrado Rabi Yejezkel de Kozmir …

El Jozé de Lublin miró a todos los miles de Judíos, él verdaderamente los miró en el fondo de sus ojos. Fue algo tremendo, impresionante. ¡Cómo corrigió todas nuestras almas solamente a través de su santa mirada …!

Después vió a mi padre y sus sagrados ojos me vieron a mí … Él me miró durante un largo rato …

De pronto se acercó a mi padre, y Rabi Yejezkel de Kozmir paso delante de él y le abrió camino. Todos dijeron: sh, sh, el Rabi se va, el Rabi se va …

Pero el Jozé de Lublin se acercó a mi padre, y yo estaba sentado sobre sus hombros.

Él tomó mi pequeña mano y me preguntó: Dulce niño, ¿cómo te llamas?

Yo le dije: Shloimele …

Él sostuvo mi pequeña mano un largo rato …

Debes saber –continuó diciéndole a su alumno – que la mano del Rabi de Lublin me sostiene y me da calor hasta el día de hoy …

Y entonces, él Jozé de Lublin le dijo a mi padre: Cuídalo, cuídalo …

El “Kozmirer” sabe perfectamente quién soy yo …

¡Qué espíritu sagrado tiene!

Debes saber que el Rabi de Kozmir corrigió mi alma con sus palabras…

Todos sabemos que los Tzadikim antes de transformarse en líderes del pueblo de Israel, ellos deben de corregir la sexta cualidad: la cualidad del “Iesod” (fundamento), la sexta de las diez “Sefirot” …

Cada vez que salió de su boca la palabra “seis”, el corrigió mi alma …

Todos sabemos, que la tristeza proviene de la cualidad del “Iesod” cuando ella no ésta corregida.

Cada vez que él se rio, corrigió la cualidad del “Iesod” que hay en mí, y me dió fuerzas para corregir esta cualidad en todo el pueblo de Israel …

Aquél que alguna vez estudió el libro “Tiferet Shlomó” (El Esplendor de Shlomó) del Rabi Shlomo de Radomsk, sabe que todo el libro fue concebido con el objetivo de corregir la cualidad del “Iesod”.

El Rabi de Radomsk dijo entonces: ¡Qué espíritu sagrado! ¡Qué espíritu sagrado …!

“Y lo verán” … “y los ojos estarán cerrados”

 

Y entonces, señores míos, esto es especialmente para todos los padres –

Yo les digo en nombre del Jozé de Lublin, en nombre de Rabi Jatzkele de Kozmir y en nombre del Rabi de Radomsk: cuiden a los niños, cuiden a vuestros niños.

Cuídenlos en el día, cuídenlos en la noche. Cuídenlos en todo momento y a toda hora …

Ustedes recuerdan, el Kadosh Baruj Hu me otorgó el privilegio de tener dos hijas, Nesháma’le y Nadara’le. Ellas son el alma de mi alma.

Una vez, cuando mi pequeña hija Dari era muy chica – tenía entonces sólo tres años y medio – se puso a llorar en medio de la noche.

Me acerqué a ella y le dije: Nadara’le, es bueno que sepas que ahora estamos en medio de la noche … y que tú debes dormir todavía …

Ella me dijo: Sí, sí. Yo sé que tengo que dormir, y yo voy a dormir. Pero lo que quiero es que tú no duermas … Yo quiero que te sientes al lado de mi cama y que me mires todo el tiempo …

¿Saben ustedes? A veces los niños tienen espíritu sagrado, de hecho siempre lo tienen …

Yo me deseo a mí mismo y a todos los padres, que primero logren el mérito de no dormir, de solamente mirar a vuestros hijos …

A veces los niños se escapan de la casa y les dicen a su padre y a su madre: no me miren, yo no tengo de qué hablar con ustedes …

Yo me deseo a mí mismo y a ustedes, que nuestros hijos nos rueguen: Mírennos todo el tiempo …

¿ Saben ustedes lo que quiere el Kadosh Baruj Hu?

El Kadosh Baruj Hu nos mira todo el tiempo, y Él quiere que también nosotros lo miremos todo el tiempo … “Y lo verán a Él y recordarán” …

¿Saben ustedes acaso qué es la tierra de Israel?

“Los ojos de Hashem tu D-s están en ella”. El Kadosh Baruj Hu observa a la tierra de Israel.

Escuché que Rabi Elimelej de Karlin, uno de los grandes santos superiores, que también – pobrecito – fue uno de los santos superiores de los seis millones … vino de visita a Israel.

Llegó en un barco a Iafo, y enseguida lo llevaron en automóvil a Ierushalaim.

Él estaba todo el tiempo sentado mirando hacia afuera …

Le dijeron entonces sus Jasidim: Nuestro santo Rabino, de seguro usted está cansado del camino, cierre sus ojos sagrados y duerma un poco …

Él les dijo: Ustedes no entienden, “los ojos de Hashem están sobre ella” … el Kadosh Baruj Hu mira la tierra de Israel todo el tiempo. ¿Cómo yo no la voy a mirar?

Y contemplarán nuestros ojos Tu retorno a Tzión con compasión.

 

Y entonces, señores míos, los ojos tienen algo especial.

 

Con los ojos se pueden decir cosas que no se pueden decir con las palabras …

 

Saben ustedes, a todo el mundo el Kadosh Baruj Hu lo creó con palabras, “con diez expresiones fue creado el mundo” (Tratado de los Principios 5, 1).

 

Pero a la tierra de Israel la creó con los ojos, “los ojos de Hashem tu D-s están en ella” …

 

Los espías miraron la tierra como si el Kadosh Baruj Hu la hubiera creado con palabras. Sólo Yehoshúa y Calev dijeron que “la tierra es muy muy buena” (Bamidvar 14, 7)

 

Yo les quiero decir a ustedes: Nosotros, el pueblo de Israel, tenemos un poco de los ‘ojos’ del Kadosh Baruj Hu, “los ojos de Hashem están sobre los Tzadikim” (Tehilim 34, 16).

 

Pero hay algo más elevado aún que los ojos …

 

¿Por qué cuando decimos el ‘Shemá Israel’ nos tapamos los ojos?

 

¿Por qué todos los Tzadikim durante el rezo de “Shmoná Ezré” suelen cerrar los ojos?

 

Porque hay un asunto – así dice Rabi Najman de Breslav – que cuando algo está un poco lejos de uno, tú aún lo puedes ver con los ojos.

 

Sin embargo, cuando a veces hay algo que está demasiado cerca, entonces sólo si cierras los ojos lo puedes ver …

 

Cuando tú dices el ‘Shemá Israel’ – el Kadosh Baruj Hu está tan cerca, que entonces cierras los ojos …

 

Los ojos de Itzjak nuestro patriarca, estaban cerrados todo el tiempo. ¿Saben ustedes por qué?

 

Él estaba tan cerca del Kadosh Baruj Hu, que cerraba sus ojos todo el tiempo …

 

Dijo Rabi Leibele Haiger, que Itzjak nuestro patriarca es la fuente de las bendiciones, y la bendición no se posa sino sobre aquello que está oculto al ojo.

 

Sólo Itzjak nuestro patriarca tenía sus ojos siempre cerrados. No porque él – D-s no lo permita – era ciego, sino porque él veía tan de cerca que debía cerrar los ojos …

 

Saben ustedes señores míos, que cuando los niños nacen tienen los ojos cerrados … Ellos saben que el Kadosh Baruj Hu está tan, tan cerca … Y es por eso que no pueden abrir los ojos …

 

Saben ustedes señores míos, cuando besamos a los niños pequeños … Yo observé a mis hijas cuando ellas me besan, también ellas cierran los ojos …

 

A veces estamos muy cerca para ver … pero existe algo mayor que ‘cerca’: es no ver nada …

 

Saben ustedes, ver es lo sagrado, no ver es lo sagrado entre lo sagrado … El Arca Sagrada no era medible (Tratado de Yomá 21, 1).

 

La Torá está escrita “fuego negro sobre fuego blanco” (Rash”i sobre Shir Hashirim 5, 16).

 

Fuego negro, son las letras que se pueden ver. Fuego blanco es cuando ya nada se puede ver …

 

Yo les deseo a ustedes y a mí mismo, que tengamos el privilegio de ver la tierra de Israel: “y verán la tierra como es” (Bamidvar 13, 18). Y que también tengamos el mérito de ver la tierra de Israel con los ojos cerrados …

 

¿Vieron señores míos alguna vez a un Judío que viene a Ierushalaim?

 

Cuando queremos ver a Ierushalaim vamos al Kotel (Muro Occidental) y allí queremos cerrar los ojos, pues allí, hay algo más profundo que los ojos … más profundo que todo …

 

Yo los bendigo a ustedes, señores míos, hermanos y hermanas, a todos ustedes, hombres y mujeres, niños y niñas, que tengamos el mérito de traer bendiciones sobre el mundo entero, de ver a nuestros hijos por mil años más, de ver la reconstrucción de Ierushalaim, y de besar al Kotel también con los ojos cerrados …

 

* * * * * * *

Por todo esto, que sea magnificado, santificado, alabado, glorificado, ensalzado y loado el nombre del Rey de los reyes, el Kadosh Baruj Hu,

en los mundos que Él ha creado, este Mundo y el Mundo Venidero,

Según Su voluntad, la voluntad de quienes Le temen y la voluntad de toda la Casa de Israel.

 

Baluarte eterno, Señor de todas las criaturas, D-s de todas las almas,

que está sentado en las extensiones celestiales, que mora en los cielos más excelsos y prístinos,su santidad está sobre las Jaiot; Su Santidad está sobre el Trono de Gloria:

Y así sea Tu nombre santificado en nuestro seno, Hashem, nuestro D-s, ante los ojos de todo ser viviente, y diremos ante Él un nuevo cántico,

como está escrito: ‘Cantad a D-s, entonad música a su nombre,

exaltad al que cabalga sobre los cielos más prístinos, con su nombre

Y-ah y regocijáos ante Él:

Y lo veremos ojo con ojo cuando Él retorne a Su morada,

como está escrito: ‘Porque ojo con ojo verán el retorno de Hashem a Tzión’: y fue dicho: ‘y se revelará la Gloria de Hashem,

y junta toda la carne verá, que la boca de Hashem habló:

(del rezo de Shajarit de Shabat, sacada del libro de la Torá).

 


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Daily Torah Quote

Joke of the day

Little Josh was brought to Dr. Gill cause he hadn’t eaten anything for days. Dr. Gill offered him all the goodies he could think of. No luck. He tried a little scolding. It didn’t work. A little pleading, to no avail. Finally he sat down, faced the boy, looked him in the eye. He said, “Look young man, if you can be stubborn, so can I. You’re not going anywhere till you eat something. You can have whatever you want, but only after you have eaten will you leave.” Josh just sat and glared for some time, then said “OK. I’ll eat but I have some conditions. First, I’ll have exactly what I want and exactly how I want it and second you’ll share with me.” Dr. Gill was OK with this. He asked the child what he’d like. “Worms!” said Josh. Dr. Gill was horrified but didn’t want to back out and seem like a loser. So, he ordered a plate of worms to be brought in. “Not that many, just one,” yelled Josh as he saw the plate. So, everything other than one worm was removed. Josh then demanded that the single worm be cut into two pieces and then Dr. Gill eat half. Dr. Gill went through the worst ordeal of his life, and after finishing, barely managing to keep his cool, said, “OK, now eat!” Josh refused as he sobbed, “No way! You ate my half!”